La electricidad no funciona como te dijeron (y eso lo cambia todo)

La electricidad no viaja como crees (y los electrones no son repartidores de energía)

Durante años nos han contado la misma historia:

“La electricidad son electrones moviéndose por un cable de cobre, y mis aparatos funcionan porque se consumen esos electrones.”

Pues no.
Eso es una de las falacias más repetidas de la ingeniería eléctrica, solo superada por “es solo un amigo” y “si le cambiamos el aceite, esa moto aguanta otros diez años”.

Aclaremos algo desde el inicio:
los electrones sí participan, pero no son mensajeros de energía cargando paquetes de watts por el cable.
Si así fuera, la electricidad sería desesperantemente lenta… y claramente no lo es.

La electricidad tiene una mala costumbre: existe sin dejarse ver.
No la podemos tocar, no la podemos oler, pero dependemos de ella más que del WiFi (y eso ya es decir mucho).
Por eso, cuando intentamos explicarla, solemos recurrir a analogías simplonas que suenan bien… pero son falsas.

Vamos a hacerlo bien.
Sin fórmulas.
Sin traumas de la clase de electromagnetismo.
Y sí, con un poco de sarcasmo, porque esto también se disfruta.

(Aquí me pongo el sombrero mágico de asesor energético responsable)

1. Campos eléctricos y magnéticos: lo que realmente importa

Si abandonamos por un momento la idea infantil de “electrones corriendo por cables”, la película mejora bastante.

  • Una carga eléctrica quieta genera un campo eléctrico: su zona de influencia, su “aura”, su manera de afectar el mundo sin moverse.
  • Una carga eléctrica en movimiento genera un campo magnético.

Pero aquí viene lo interesante:

Cuando ese movimiento cambia, cuando no es uniforme sino dinámico, ocurre algo elegante y poderoso:

  • Un campo eléctrico cambiante genera un campo magnético.
  • Un campo magnético cambiante genera un campo eléctrico.

Este empuje mutuo crea una onda electromagnética, capaz de viajar por el espacio sin que los electrones tengan que recorrer grandes distancias.

Y sí: 👉 esa onda es la que transporta la energía eléctrica.

Los electrones no corren maratones.
Los campos hacen el trabajo pesado.

2. El mito del siglo: “la energía viaja dentro del cable”

Hora de romper corazones:

La energía NO viaja dentro del cable.

Viaja alrededor del cable, en los campos eléctrico y magnético que lo envuelven.

El conductor solo cumple una función muy humilde pero crucial:
obligar a los electrones a moverse de cierta forma para generar esos campos.

Dentro del cable:

  • Electrones moviéndose lentamente, absurdamente lento.

Fuera del cable:

  • Energía viajando casi a la velocidad de la luz.

Si esto te incomodó un poco, bien.
Es señal de que acabas de abandonar uno de los mitos más persistentes de la electricidad.

Ahora sí, con esto claro, podemos hablar de lo importante:

👉 la diferencia entre corriente directa (DC) y corriente alterna (AC).

 


 

3. Corriente Directa (DC): el simulacro de sismo

Imagina la alerta sísmica sonando en la siempre funcional y caóticamente adorable CDMX.

¿Qué hacemos (en teoría)?

  • No corro.
  • No grito.
  • No empujo.
  • Avanzo en una sola dirección, de forma ordenada y constante.

Eso es la corriente directa.

Los electrones:

  • Se mueven ordenadamente.
  • Siempre hacia el mismo lado.
  • Con un flujo estable y predecible.

Los campos que generan también son constantes.

Por eso la DC es perfecta para:

Un LED no quiere emociones.
No quiere vibrar a 60 Hz.
Quiere estabilidad.
Quiere paz.
Quiere DC.

Cierre / AC vs DC: Concepto

4. Corriente Alterna (AC): el concierto

Ahora cambia el escenario.

Estás en el concierto de tu artista favorito.
Todo vibra. Hay brincos, empujones, manos arriba.

Las personas se mueven mucho…
pero no se van del lugar.

Exactamente eso pasa en la corriente alterna.

Los electrones:

  • No avanzan kilómetros por el cable.
  • Vibran, oscilan adelante y atrás 50 o 60 veces por segundo.

Esa vibración genera campos eléctricos y magnéticos alternantes, y aquí está la magia:

👉 Esos campos pueden transportar energía a grandes distancias con muy pocas pérdidas.

Además, esta oscilación permite usar transformadores para:

  • Subir voltaje
  • Bajarlo
  • Transmitir energía de forma eficiente y económica

Ese “truco” es la razón por la que existen las redes eléctricas modernas.

En resumen:

  • En DC, los electrones avanzan.
  • En AC, los electrones vibran y el campo hace el trabajo.

En el concierto no te mueves del lugar…
pero la energía te atraviesa completo.

 


 

5. Entonces, ¿por qué usamos las dos?

Porque ninguna es “mejor”.
Son diferentes.

Como:

  • café vs. té
  • salsa verde vs. roja
  • Marvel vs. DC (la otra DC… soy Batman 🦇)

AC domina la distribución eléctrica:

  • Se transforma fácilmente
  • Se transmite a largas distancias
  • Alimenta ciudades completas

🔋 DC domina la electrónica:

  • Es estable
  • Es precisa
  • Ideal para tareas controladas

La energía solar se produce en DC.
Tu casa consume AC.

Entre ambos mundos existen inversores, convertidores y toda esa hermosa electrónica de potencia que hace de traductor entre universos.

La energía no es un líquido dentro del cable.
Es algo que viaja por los campos, y esos campos dependen de cómo se mueven los electrones.

Simple.
Elegante.
Y ligeramente caótico… dependiendo de la música.

Y sí, entender todo esto importa.
Porque si trabajas con energía solar y almacenamiento, necesitas poder digerir estas ideas para luego explicarlas en palabras humanas, sin cagarla técnicamente en el proceso.

Porque cuando hables con Don Pepe del refri de las chelas,
aunque no lo sepa, ahí adentro están conviviendo AC y DC.

Y no, no es magia.
Es física… bien contada.

AUTOR:

Mauricio Aguilar Cortazar

Coordinador de Inteligencia de Negocios, Skysense

“Haciendo visible lo invisible desde 2025.”

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