Un sistema BESS permite almacenar electricidad en baterías y utilizarla posteriormente. En una empresa, puede ayudar a gestionar la demanda eléctrica, aprovechar la generación solar o respaldar cargas seleccionadas, según su configuración.
Para evaluar una solución BESS para tu empresa, conviene comprender cómo funciona y qué determina su desempeño. La potencia, la energía disponible y la estrategia de operación deben responder a las necesidades del sitio.
¿Qué significa BESS?
BESS corresponde a Battery Energy Storage System, que significa sistema de almacenamiento de energía en baterías. Integra baterías, equipos de conversión, controles y protecciones para almacenar y entregar electricidad.
SAE significa Sistema de Almacenamiento de Energía. Es una denominación más amplia que incluye distintas tecnologías, como baterías, bombeo hidráulico y almacenamiento térmico.
Por lo tanto, todo BESS es un SAE, pero no todos los SAE utilizan baterías. En proyectos de almacenamiento con baterías pueden aparecer ambas siglas, aunque BESS identifica con mayor precisión la tecnología.
El sistema necesita recibir energía para cargarse y presenta pérdidas durante su operación. Su utilidad está en administrar cuándo y cómo entrega esa energía, de acuerdo con los objetivos del proyecto.
¿Cómo funciona un sistema BESS?
Un sistema BESS funciona mediante ciclos de carga y descarga. Sus controles administran esos ciclos según la energía disponible, las condiciones de las baterías y las necesidades de la instalación.
Carga: recibe electricidad desde la red, una instalación solar o ambas, según el diseño. Las baterías la almacenan como energía química.
Almacenamiento: el sistema de gestión de baterías supervisa variables como temperatura, voltaje y estado de carga.
Descarga: las baterías entregan energía y el sistema de conversión la adapta para alimentar las cargas eléctricas.
La estrategia de control determina cuándo cargar, cuándo descargar y cuánta energía conservar. También debe respetar los límites de potencia y operación del equipo.
Por ejemplo, un BESS puede descargar para apoyar el recorte de picos de demanda o peak shaving. También puede desplazar energía entre periodos tarifarios. Son aplicaciones del almacenamiento que se configuran según cada proyecto.
Los cuatro componentes de un sistema BESS
Para operar de forma automática y segura, un BESS integra cuatro tecnologías principales:
- Baterías de ion-litio de alta capacidad. Almacenan la energía con alta densidad energética y alta eficiencia de ciclo. Las celdas se agrupan en módulos y los módulos en racks, así que la capacidad crece por bloques y no de forma continua. Es el componente que define cuánta energía puede mover el sistema.
- BMS (Battery Management System). Sistema de gestión de baterías que monitorea temperatura, voltaje y salud general de las celdas para mantenerlas dentro de su rango seguro de operación. Es el componente que atiende la seguridad y la vida útil del arreglo.
- PCS (Power Conversion System). Inversores bidireccionales que transforman la corriente continua (DC) del almacenamiento en corriente alterna (AC) para el uso de la planta, y viceversa durante la carga. Es el componente que define la potencia que el sistema puede entregar.
- EMS (Energy Management System). Sistema de gestión de energía que actúa como el cerebro del equipo. Evalúa el SoC (State of Charge, o estado de carga) y automatiza los ciclos de carga y descarga en función del consumo, las tarifas y las condiciones de operación en tiempo real. Es el componente que convierte a un banco de baterías en infraestructura que decide.
El conjunto también incorpora gabinete o contenedor, gestión térmica, protecciones eléctricas y medidas de detección y respuesta ante incendios. Estos elementos forman parte del diseño de seguridad.
Entre las referencias técnicas se encuentran UL 9540A, un método de ensayo para evaluar la propagación de fuga térmica, y NFPA 855, orientada a la instalación de sistemas estacionarios. Su aplicación debe revisarse junto con los requisitos locales y las características del proyecto.
Tipos de sistemas BESS y tecnologías de baterías
Los sistemas BESS pueden diferenciarse por su punto de conexión y por la tecnología de sus baterías. Estos criterios ayudan a entender qué función cumple el sistema y cómo se integra a la infraestructura eléctrica.
Por su ubicación respecto al medidor, se distinguen dos configuraciones:
Detrás del medidor: atienden las necesidades de una instalación, como una planta industrial o un edificio comercial.
Frente al medidor: se conectan para prestar servicios al sistema eléctrico. Sus aplicaciones dependen del proyecto y de las reglas del mercado correspondiente.
Por tecnología, existen sistemas con baterías de ion-litio, incluidas las químicas LFP y NMC y otras alternativas, como las baterías de flujo.
La elección requiere comparar el sistema completo: potencia, energía útil, duración de descarga, eficiencia, espacio, condiciones de seguridad y garantías. El nombre de la tecnología por sí solo no determina cuál conviene para una operación.
Sin almacenamiento, la red decide cuándo consumes y a qué precio. Con almacenamiento, lo defines tú.
Aplicaciones de los sistemas BESS en una planta industrial
Un BESS puede combinar distintas funciones según la tarifa, el perfil de consumo y la configuración del proyecto. Sus aplicaciones se relacionan con cuatro variables: costo, continuidad, calidad y reporte.
| Variable | Aplicación | ¿Cómo ayuda a la operación? |
|---|---|---|
| Costo | Peak shaving o recorte de picos | Entrega energía durante los picos para reducir la demanda tomada de la red y los cargos asociados, según la tarifa. |
| Costo | Arbitraje horario | Carga en horarios de menor costo y descarga en los de mayor costo. El ahorro depende de la diferencia de precios, las pérdidas y la operación del sistema. |
| Continuidad | Respaldo ante fallas de red | Cuando está configurado para respaldo, restablece el suministro automáticamente en segundos. Existe una brecha de transferencia; la autonomía depende de las cargas y la energía disponible. |
| Continuidad | Black start o arranque sin red | Con una configuración específica, permite energizar una instalación sin suministro externo e iniciar la recuperación de cargas seleccionadas. No es una función estándar de cualquier BESS. |
| Calidad | Gestión de potencia reactiva y soporte de voltaje | Según las capacidades del inversor y la ingeniería, puede mejorar el factor de potencia y apoyar la estabilidad del voltaje. Su alcance requiere medición y diagnóstico. |
| Reporte | Monitoreo del desempeño | Registra carga, descarga, demanda, disponibilidad y eventos para verificar resultados y dar seguimiento a la operación. |
No todas las funciones están disponibles simultáneamente ni a su máxima capacidad. La estrategia de control define prioridades y reservas de energía. El ahorro y el retorno se proyectan con datos del sitio; el desempeño se verifica durante la operación.
¿Cuándo conviene evaluar un sistema BESS?
Conviene evaluarlo cuando existe una necesidad concreta que el almacenamiento puede atender: gestionar la demanda, desplazar energía entre horarios, aprovechar generación solar o respaldar determinadas cargas.
La evaluación debe considerar tres aspectos:
Objetivo: definir qué problema se busca resolver y cómo se medirá el resultado.
Perfil eléctrico: revisar tarifa, recibos, curva de carga, horarios y equipos que deben atenderse.
Viabilidad: comparar el beneficio esperado con la inversión, las pérdidas, la degradación y los costos de operación.
Para proyectos de ahorro, es necesario identificar qué componentes del recibo pueden modificarse. Una factura elevada, por sí sola, no demuestra que instalar baterías sea rentable.
Cuando el objetivo es respaldo, también deben definirse las cargas críticas, la interrupción que toleran y la autonomía requerida. Un sistema diseñado para gestionar demanda no necesariamente incluye esa función.
Cómo evaluar un sistema BESS para tu empresa
Comprender qué es un sistema BESS permite evaluar su potencia, capacidad y funciones en relación con una necesidad concreta. El siguiente paso es revisar los datos de la operación para determinar qué configuración puede atenderla.
En Skysense analizamos el perfil de consumo y los objetivos del proyecto para evaluar una solución de almacenamiento. Puedes comenzar con una estimación preliminar de ahorro y complementarla con un diagnóstico.
Solicita un diagnóstico sin costo para evaluar una solución BESS para tu empresa.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre la potencia y la capacidad de un BESS?
La potencia, expresada en kW, indica cuánto puede entregar el sistema en un momento determinado. La capacidad energética, expresada en kWh, indica cuánta energía puede almacenar.
Ambas deben evaluarse juntas. Un sistema puede tener suficiente energía para una aplicación, pero no la potencia necesaria para atender sus cargas.
¿Cuánto tiempo puede suministrar energía?
Depende de la energía útil disponible y de la potencia que demandan las cargas. Como aproximación, dividir los kWh útiles entre los kW de una carga constante permite estimar la duración.
El cálculo real debe considerar el estado de carga inicial, las pérdidas, los consumos auxiliares, las reservas y la degradación. La capacidad nominal no equivale a la energía que siempre estará disponible.
¿Necesita paneles solares?
No. Un BESS puede cargarse desde la red eléctrica si su configuración lo permite. La conveniencia económica depende de la tarifa y de cómo se programe su operación.
También puede integrarse con generación solar mediante un sistema fotovoltaico híbrido. En ese caso, permite almacenar parte de la energía generada para utilizarla posteriormente.
¿Qué determina la vida útil de las baterías?
La vida útil depende tanto del uso como del paso del tiempo. Influyen la tecnología, la temperatura, el estado de carga y la profundidad y frecuencia de los ciclos.
Para comparar propuestas, revisa la capacidad que el fabricante garantiza conservar, el plazo y las condiciones de operación. Una cifra de años o ciclos sin esas condiciones no permite evaluar por sí sola el desempeño.
¿Cuánto espacio requiere?
Depende de la potencia, la capacidad energética y el diseño del equipo. También deben contemplarse accesos de mantenimiento, gestión térmica, protecciones y separaciones de seguridad.
El espacio necesario se determina con la distribución del sitio y los requisitos aplicables. No basta con considerar las dimensiones del gabinete.