El peak shaving permite reducir los picos de demanda eléctrica de una empresa sin tener que detener procesos críticos. Para hacerlo, un sistema de almacenamiento de energía BESS puede aportar potencia cuando la demanda de la operación aumenta.
La estrategia consiste en identificar cuándo aparecen esos picos, cuánto duran y cuánto conviene reducirlos. El BESS responde cuando la operación supera un nivel previamente definido y disminuye temporalmente la potencia que debe solicitarse a la red.
El objetivo no es simplemente instalar una batería. Es controlar la demanda de acuerdo con el comportamiento real de la operación.
¿Qué es el peak shaving?
El peak shaving es una estrategia de gestión energética que busca reducir los picos de potencia que una empresa toma de la red eléctrica. También puede encontrarse como recorte o rasurado de picos.
Cuando la demanda de una planta supera un límite definido, una fuente de energía local aporta parte de la potencia necesaria. De esta manera, la operación puede continuar mientras se limita temporalmente la demanda tomada de la red.
En una instalación con BESS, este proceso puede automatizarse. La batería almacena energía y la entrega cuando la demanda alcanza los niveles establecidos dentro de la estrategia de control.
¿Cómo funciona el peak shaving?
El peak shaving comienza con el análisis de la curva de carga de la empresa. Esta información permite conocer cuándo aparecen los picos, qué tan altos son y durante cuánto tiempo permanecen.
A partir de esos datos se establece un nivel objetivo. Cuando la demanda de la operación comienza a superar ese límite, el sistema aporta energía para cubrir parte de la diferencia.
Por ejemplo, si una planta demanda momentáneamente 1,200 kW y busca limitar a 900 kW la potencia tomada de la red, el sistema necesitaría aportar aproximadamente 300 kW durante ese periodo.
La demanda de la operación no desaparece. Lo que cambia es la fuente que suministra parte de la potencia durante el pico.
¿Cómo funciona el peak shaving con un BESS?
Un BESS almacena electricidad para utilizarla posteriormente. En peak shaving, la batería se descarga cuando la demanda supera el nivel establecido por la estrategia de control.
Cuando la demanda se mantiene por debajo de ese límite, el sistema puede conservar energía o recuperar su estado de carga. Cuando aparece un nuevo pico, vuelve a entregar potencia según la configuración establecida.
El proceso puede administrarse mediante sistemas de control que consideran la demanda de la instalación, el estado de carga de la batería y las condiciones operativas del sitio.
Esto permite que el sistema responda a los picos sin depender de que el personal apague manualmente equipos o procesos cada vez que aumenta la demanda.
Peak shaving vs. load shifting: ¿cuál es la diferencia?
El peak shaving y el load shifting son estrategias diferentes, aunque ambas pueden utilizar sistemas de almacenamiento.
El peak shaving busca reducir la altura de un pico de potencia. El load shifting busca trasladar el uso de energía de un periodo a otro.
Por ejemplo, una batería puede aportar potencia durante unos minutos para evitar que la demanda de una planta supere cierto límite. Esa operación corresponde a peak shaving.
También puede almacenar energía durante un periodo y utilizarla posteriormente para desplazar consumo hacia otro horario. Esta estrategia se conoce como load shifting.
Un mismo BESS puede participar en diferentes estrategias de gestión energética, pero su operación debe definirse según la curva de carga, la tarifa y los objetivos económicos de cada proyecto.
Ejemplo de peak shaving en una planta industrial
Imagina una planta que normalmente opera cerca de 800 kW. Durante el arranque simultáneo de varios equipos, la demanda aumenta temporalmente hasta 1,200 kW.
Con una estrategia de peak shaving, un BESS puede aportar parte de la potencia necesaria durante ese incremento.
Si el sistema entrega 350 kW mientras ocurre el pico, la potencia solicitada a la red podría mantenerse alrededor de 850 kW durante ese momento.
La batería actúa sobre la diferencia entre la demanda de la instalación y el límite que se busca mantener frente a la red.
Las cifras de este ejemplo son ilustrativas. La potencia y energía necesarias cambian según la magnitud, frecuencia y duración de los picos de cada operación.
¿Para qué empresas funciona el peak shaving?
El peak shaving puede ser relevante para empresas que presentan picos claros y repetitivos dentro de su curva de carga y donde estos incrementos generan un impacto económico importante.
Este comportamiento puede aparecer en operaciones con motores, compresores, sistemas HVAC, refrigeración, bombeo, hornos, líneas de producción u otros equipos con requerimientos elevados de potencia.
Antes de considerar una solución conviene revisar tres condiciones:
- Curva de carga con picos identificables: debe existir una diferencia relevante entre la demanda habitual y los máximos registrados.
- Duración y frecuencia de los picos: un incremento de pocos minutos requiere una estrategia diferente a uno que permanece durante horas.
- Impacto económico: el ahorro esperado debe justificar la potencia, capacidad y operación del sistema.
Una instalación con una curva prácticamente plana tendrá una oportunidad diferente a una empresa con incrementos frecuentes y pronunciados.
Por eso, una factura eléctrica alta por sí sola no demuestra que el peak shaving sea la estrategia adecuada. Primero debe analizarse cómo utiliza la energía la operación.
¿Cómo se dimensiona un sistema de peak shaving?
Dimensionar un BESS para peak shaving requiere definir principalmente cuánta potencia debe entregar y durante cuánto tiempo necesita hacerlo.
La potencia, medida en kW o MW, determina cuánto puede reducirse el pico en un momento determinado. La energía disponible, expresada en kWh o MWh, determina cuánto tiempo puede mantenerse ese recorte.
Un pico elevado pero muy corto puede requerir una gran capacidad de potencia y menos energía. Un incremento menor que permanece durante varias horas puede necesitar una cantidad de energía considerablemente mayor.
Por eso, dos empresas con la misma demanda máxima pueden necesitar sistemas BESS completamente diferentes.
En un escenario analizado por Skysense, una operación con una demanda máxima de 15,700 kW planteó reducirla hasta 13,400 kW mediante almacenamiento de energía.
Este tipo de dimensionamiento no se define solo con el recibo eléctrico. También requiere conocer el comportamiento real de la carga, la duración de los picos y las condiciones futuras de operación.
¿Qué datos se necesitan para diseñar una estrategia de peak shaving?
La curva de carga es uno de los principales puntos de partida. Mientras mayor sea su resolución, mejor puede entenderse cómo cambia la demanda y dónde aparecen los eventos que deben controlarse.
También es necesario revisar recibos eléctricos, horarios de operación, principales equipos consumidores y posibles cambios en producción. Una ampliación de capacidad o una nueva línea puede modificar las necesidades futuras del sistema.
Además, el diseño debe considerar características propias del almacenamiento. La eficiencia, el estado de carga, la profundidad de descarga, las pérdidas y la degradación influyen en la operación del BESS.
Dimensionar solamente para el pico más alto observado puede llevar a instalar capacidad que se utiliza muy poco. Diseñar únicamente para las condiciones actuales también puede dejar corto el sistema si la operación crecerá.
Peak shaving con paneles solares y BESS
El peak shaving también puede integrarse con paneles solares industriales. En este esquema, la generación fotovoltaica y el almacenamiento cumplen funciones distintas, pero pueden trabajar de forma coordinada.
Los paneles generan electricidad durante las horas solares y reducen la energía que la instalación necesita tomar de la red mientras existe generación disponible.
El BESS puede almacenar energía y aportar potencia cuando la demanda supera el nivel establecido dentro de la estrategia de peak shaving.
La combinación no significa que toda la energía solar deba almacenarse. La operación se diseña de acuerdo con la generación disponible, el perfil de consumo y los objetivos del proyecto.
Cuando generación fotovoltaica, almacenamiento y red eléctrica se coordinan bajo una misma estrategia, se puede configurar un sistema fotovoltaico híbrido que permita administrar de forma más flexible los flujos de energía de la instalación.
¿Cómo saber si el peak shaving es viable para tu empresa?
La viabilidad comienza con información sobre la operación, no con la selección de una batería.
Primero se identifica la demanda habitual. Después se localizan los picos, se analiza cuánto duran y se determina qué nivel tendría sentido reducir.
Con esos datos puede simularse el comportamiento del almacenamiento y estimar qué potencia, capacidad y estrategia de control serían necesarias.
También debe analizarse la frecuencia con la que ocurren los picos y el ahorro que podría generar el sistema durante su vida útil.
La decisión debe comparar el beneficio esperado con el costo, desempeño y operación del sistema a largo plazo, no solamente con el pico más alto registrado en un mes.
Errores comunes al implementar peak shaving
Uno de los errores más frecuentes es elegir primero la capacidad de la batería y después analizar el problema que debe resolver.
Un BESS demasiado pequeño puede no cubrir completamente los picos. Un sistema sobredimensionado puede incorporar capacidad que la operación no necesita y afectar el retorno del proyecto.
Otro error es diseñar la solución utilizando únicamente promedios mensuales. Un promedio puede ocultar precisamente los eventos que una estrategia de peak shaving necesita controlar.
También debe evitarse una estrategia de carga y descarga demasiado rígida. La operación industrial cambia por turnos, temporadas, mantenimientos, crecimiento de producción y modificaciones en los procesos.
Por eso, el dimensionamiento debe partir de la curva de carga, la duración de los picos y el comportamiento real de la operación.
Si tu empresa ya está comparando alternativas, también conviene revisar cómo evaluar un proveedor de peak shaving antes de tomar una decisión. El dimensionamiento, las garantías, la operación, el mantenimiento y la medición del desempeño deben quedar claros desde la propuesta.
Peak shaving en México: controlar los picos antes de invertir
El peak shaving en México permite convertir los picos de demanda en una variable que puede medirse, gestionarse y reducirse mediante una estrategia energética correctamente diseñada.
Un BESS permite automatizar ese recorte, pero la batería por sí sola no garantiza el resultado. Su desempeño depende de la curva de carga, el dimensionamiento, la estrategia de control y las condiciones reales de la operación.
El primer paso es conocer cómo se comporta la demanda de tu empresa. A partir de esos datos es posible determinar si existe una oportunidad y qué configuración puede atenderla.
Si quieres saber si tu operación tiene potencial para implementar peak shaving, solicita un diagnóstico energético con Skysense. Analizamos tu perfil de consumo antes de definir la solución.